¿Qué Pasa?

El legado de Diomedes vive

Gente de diferentes latitudes se dio la cita anual del 26 de mayo en Valledupar desde el fallecimiento del artista.

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El homenaje a Diomedes Díaz ayer domingo en el cementerio Jardines del Ecce-Homo de Valledupar, en su natalicio 62, se hizo más emotivo con la interpretación de varios de sus cantos por parte de los niños Salvatore Daza y John Suárez, ambos de 7 años, quienes aseguran la prolongación del legado musical del Cacique de La Junta.
“Estos pequeños no alcanzaron a conocer a Diomedes en vida, pero lo llevan ya en el alma, cantando sus éxitos, lo que nos garantiza el legado del Cacique por lo menos 50 años más”, dijo Joaquín Guillén, amigo de Diomedes y organizador de los actos conmemorativos en la fecha del cumpleaños del cantautor guajiro.
Juegos pirotécnicos y una ofrenda floral marcaron el inicio de la jornada frente a la tumba del Cacique de la Junta a donde llegaron decenas de seguidores para manifestar su respaldo al artista, calificándolo como “el más grande cantante de la música vallenata”.

Sentimientos encontrados se vieron reflejados en los asistentes, pues mientras unos lloraban la desaparición del Cacique de La Junta, otros festejaban al ritmo de sus cantos, con cerveza y whisky el nacimiento del ídolo de las multitudes.

Gente de diferentes latitudes se dio la cita anual del 26 de mayo en Valledupar desde el fallecimiento del artista. “Vengo desde Chinú (Córdoba) a festejar en la tumba del Cacique, yo nací el mismo día y el mismo año que Diomedes; soy diomedista 100%, y como todos los años estoy celebrando mi cumpleaños junto al del Cacique, aunque él ya no esté con nosotros físicamente, vive en nuestros corazones”, sostuvo Carlos Domínguez.
Denis Alvis, también llegó de Chinú, y dijo que “en nuestro pueblo celebrábamos cada vez que Diomedes cumplía años, pero ahora que él no está, nos trasladamos hasta su tumba para acompañarlo”, precisó.

Provenientes de Santa Marta llegaron las hermanas Maira y Jenny Mosquera. “Soy fanática del Cacique de La Junta, me ha dolido mucho su muerte, me siento triste; no me explico, y todavía no creo que haya fallecido, lo recordamos con sus canciones, escuchando su voz que fue un don que le dio el Señor”, sostuvo Maira; mientras que Jenny calificó como “un duro golpe la pérdida de Diomedes. Desde joven iba a las casetas a verlo, fue el mejor cantante que ha dado el vallenato”.

Las dos mujeres indicaron que salieron en la madrugada de la capital del Magdalena para llegar temprano a Valledupar y estar en el cementerio junto a la tumba de Diomedes como lo han hecho en los últimos años, demostrando su pasión por el artista.

A ritmo de mariachis, los seguidores del Cacique cantaron a todo pulmón las rancheras que era la música con la que le gustaba celebrar sus cumpleaños al artista, pero también en coro siguieron sus cantos vallenatos interpretados en este homenaje por su hermano Elver Díaz, y el compositor Reinaldo ‘El Chuto’ Díaz quien se sumó al tributo que le rindieron familiares, amigos y fanáticos al Cacique de La Junta en su natalicio.

Y desde la Sierra Nevada bajó con su atuendo de indígena arhuaco, Geovany Robles, quien se considera un fanático raizal de Diomedes. Robles, quien además hace parte de la escuela musical de Andrés ‘El Turco’ Gil, cantó los temas del Cacique, entre ellos A mi papá. “Admiro mucho a Diomedes y a su hijo Martín Elías”, dijo.

La romería al camposanto siguió durante el día, ayer domingo, donde propios y turistas llegaron a unirse a esta conmemoración y tomarse fotos en la tumba del Cacique, que para su fanaticada sigue vivo con sus canciones. “Como Diomedes no nace otro”, puntualizó Raúl Barranco, otro de sus fieles seguidores.

Elver Díaz, en nombre de la familia, agradeció a los fanáticos de Diomedes que lo siguen respaldando y acompañando después de cinco años de su muerte. “Esta es una fecha que nos llena de tristeza por su partida, pero también de alegría por ver a tanta gente que sigue cantando sus canciones, que vienen a acompañarlo en su tumba”, precisó.