¿Qué Pasa?

Investigan si ‘el Diablo’ está detrás de la desaparición de Kevin Maury

AL DÍA conoció detalles que estudian investigadores sobre el motivo por el cual la pareja viajó supuestamente a Santa Marta.

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Plata para que no lo delatara”. Este medio tuvo acceso a una de las hipótesis que estudian las autoridades sobre la desaparición de Laura Marcela Guarín Gómez y Kevin Felipe Maury González, de quienes se supo en la edición pasada que habrían salido en busca de un dinero que le habrían prometido entregar a la mujer en la ciudad de Santa Marta.

Las pistas que tiene el CTI de la Fiscalía sobre este caso vinculan a un hombre identificado como Juan Ricardo Carvajal Vargas como la persona que al parecer les entregaría los $2 millones a la hoy desaparecida en la capital del Magdalena, hacia donde habría salido en compañía de Maury González el pasado 8 de marzo.

De acuerdo con lo indagado, el motivo detrás de este pago sería la presunta compra del silencio de Laura Guarín.

“Ella conocía muchas conductas delictivas de esta persona debido a un vínculo sentimental que sostuvieron”, explicó la fuente. Agregó que “se supo que esta persona (Carvajal Vargas) la utilizaba como señuelo para cautivar a sus presuntas víctimas”, dijo la fuente allegada al caso.

Ricardo Carvajal Vargas es un nombre conocido por las autoridades bajo el alias del Diablo, quien fue capturado el 27 de junio de 2018 junto a Guarín Gómez por los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años en concurso heterogéneo sucesivo y acto sexual abusivo con menor de 14 años.

En el procedimiento de captura que fue materializado en la vía Circunvalar, miembros de la Sijín de la Policía encontraron dentro del vehículo que se movilizaba la pareja, una pistola 9 milímetros, que de acuerdo con el informe de captura esta no tendría salvoconducto.

De acuerdo con las autoridades, alias el Diablo es conocido como el jefe de 17 líneas de cobro gota a gota que posee en Cartagena, Barranquilla, Soledad, Santa Marta y Valledupar.

¿Vencimiento de términos?

Tras permanecer alrededor de cinco meses recluido en la Cárcel Distrital El Bosque, alias el Diablo quedó en libertad, según él, por vencimiento de términos. “No tengo nada que ver en lo que se había publicado en mi contra, yo estoy libre por vencimiento de términos”, manifestó en llamada telefónica con esta casa periodística el mes de diciembre de 2018.

De acuerdo con lo establecido en el artículo 317, numeral 5 del Código de Procedimiento Penal colombiano, “cuando transcurridos ciento veinte (120) días contados a partir de la fecha de presentación del escrito de acusación, no se haya dado inicio a la audiencia de juicio, en el caso de la justicia especializada el término de tiempo se duplicará”.

Es decir que deben transcurrir 240 días para otorgar libertad por vencimiento de términos en el caso de Carvajal Vargas.

Sin embargo, el tiempo transcurrido por el procesado en prisión al parecer no coincide con lo que establece la ley. “El Diablo fue asegurado el 29 de junio de 2018 y goza de su libertad desde el mes de diciembre, en ese término de tiempo solo transcurren 180 días calendario y no los 240 días atribuidos al Estado para que el procesado goce de su libertad”, explicó la fuente allegada a la investigación, y agregó que en el caso de Carvajal Vargas “son 240 días contabilizados debido a que los delitos por los que es investigado corresponden a la justicia especializada y las víctimas son menores de edad”, sostuvo la fuente.

“Tenía celos de mi hijo”

Adolfo Maury, padre de Kevin, manifestó en diálogo telefónico con AL DÍA que Carvajal Vargas tenía celos por la relación que su hijo sostiene con Laura Guarín. “Se rumora que ese señor tuvo rabia de esa relación desde que conoció a Laura”, comentó el hombre que también es director de la danza del Congo Grande.

Sobre el noviazgo, Adolfo comentó que nunca estuvo de acuerdo con la relación. “Sin embargo nos tocó aceptar a Laura en nuestra vivienda por la insistencia de Kevin, ella estuvo en la casa viviendo por 10 días”, explicó el hacedor del Carnaval.

“No sé nada de la plata”

El padre de familia dijo que desconocía el motivo por el cual actualmente se indaga el supuesto viaje de la pareja a la capital del Magdalena. “Esa versión la escuché en los últimos días a amigos cercanos a Laura, quienes también nos hablaron que este señor (Carvajal Vargas) los tenía encerrados en una cabaña en Santa Verónica”.

“Lo que hemos averiguado es que el 8 de marzo, cuando desaparecieron, quedaron captados en una cámara ubicada en la calle 67 con carrera 27, ahí se nota cuando cruzan la calle, pero en las otras cámaras, según la Policía, no hay registro de ellos, es como si se los hubiera tragado la tierra”.

“Ese no es mi hijo”

El pasado 17 de marzo, al celular de Adolfo Maury llegaron unos mensajes vía WhatsApp, provenientes al parecer del teléfono celular de Laura Guarín.

“Él no la quiere llamar porque después usted la regaña... y si usted no nos quiere ver más, nosotros salimos adelante solos”, se lee en la conversación aportada por la familia Maury a las autoridades.

Ante la sorpresa de la comunicación, la madre de Maury González pidió a la pareja que por favor llamaran; sin embargo, estos no lo hicieron y en cambio escribieron: “Mamá dígame qué pasó, para que la voy a llamar, déjeme hacer mi vida con Laura, usted no se meta”.

Adolfo Maury asegura que la persona que le respondió el mensaje no es su hijo. “Él con nosotros es cariñoso, nos trata de mami y papi, y es muy cariñoso con nosotros, por eso sé que ese no es mi hijo”.

La familia Maury pide a las autoridades mayor celeridad a la hora de investigar el caso, ya que según ellos las autoridades le han dado prioridad a otros casos. “Un investigador me dijo el fin de semana que tenía más prioridad el caso del ganadero que fue secuestrado y liberado que el de mi hijo”, explicó el hombre.

Para el día de hoy está programado por parte de familiares de los desaparecidos un plantón a las afueras de la Fiscalía General de la Nación en la sede de la torre Manzur, en Paseo Bolívar.

Con información de: Camilo Bermúdez y Diana Navarro.