Radiografía de la violencia intrafamiliar en Barranquilla
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Tomada por Jesús Rico
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Redacción ALDIA

Radiografía de la violencia intrafamiliar en Barranquilla

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Aunque las cifras evidencian una disminución en lo corrido del primer semestre de 2019, este delito se configura como el tercero de mayor ocurrencia en la ciudad.

En el lanzamiento del Observatorio de Seguridad Ciudadana, una iniciativa que cuenta con la participación de la academia y organizaciones privadas se revelaron cifras alarmantes sobre la violencia intrafamiliar.

Las cifras indican que este acto se constituye como el tercer delito de mayor ocurrencia en Barranquilla y los municipios cercanos, a pesar de haber presentado una disminución del 8,5% si se compara el comportamiento del primer semestre de 2019 con el mismo periodo de 2018.  (Ver infografía)

Según los expertos, son múltiples los factores que hacen que estas acciones se sigan presentando en la sociedad, principalmente en las estructuras patriarcales que tradicionalmente sobreviven en los modelos de familia.  

Y aunque los porcentajes más altos se presentan en los estratos más bajos, los especialistas afirman que está presente en todas las esferas sociales.

El Instituto de Medicina Legal enfatiza que la violencia intrafamiliar ejercida no se limita solamente al plano de la agresión física, pues también hay que tener en cuenta las consecuencias en el plano mental secundarias a su ejercicio como la intimidación, el desprecio, los insultos, entre otras, que también son resaltables y muchas veces invisibilizadas frente a las sesiones de carácter físico. 

¿Cómo estamos?

De acuerdo con el boletín estadístico del Instituto Colombiano de Medicina Legal (Forensis), Barranquilla registró en el conglomerado de 2018 una tasa de 123,38 por cada cien mil habitantes en casos de violencia de pareja, ubicándola en segundo lugar entre las cinco principales ciudades del país,teniendo en cuenta las tasas de Bogotá (179,8 casos), Medellín (137,19 casos), Cali (100,64 casos) y Bucaramanga (145,38 casos).

Sin embargo, las cifras reveladas por el Observatorio de Seguridad Ciudadana, en el que consolida los datos de los casos presentados en el primer semestre de 2019,  evidencian que la tasa de Barranquilla para este periodo de tiempo se ubicó en 85 casos por cada cien mil habitantes. 

También los indicadores reflejan que el mes de abril de este año fue el que tuvo mayor crecimiento en el número de casos, con un aumento del 11,7%. Mientras que febrero fue el que presentó la mayor reducción al descender el número de casos en 22,7%. 

Janiel David Melamed, investigador de la Universidad del Norte y quien lideró el Observatorio, señala que es importante resaltar que Galapa cuenta con la tasa de ocurrencia más alta de los municipios del área metropolitana con 142,9 casos por cada cien mil habitantes, superando ampliamente a Malambo, Puerto Colombia, Soledad y Barranquilla. (Ver infografía)

Domingo de Golpes

Melamed detalla que según el día en el que ocurrieron los delitos de violencia intrafamiliar, se observa que los domingos fueron los días donde más se presentó el hecho delictivo, teniendo en cuenta que se registraron el 21,7% y 21,3% de los casos totales para el primer semestre de 2018 y el primer semestre de 2019 respectivamente. 

Precisa que este tipo de violencia tiende a presentarse en mayor proporción los días domingo, seguido del lunes y la hora del día de mayor exposición se presenta entre las 12 de la medianoche y las 2:59 de la madrugada.

“El horario es un punto de atención, porque eso quiere decir que los espacios de ocio, relajación, entretenimiento y de interacción familiar lo que  hay es una bomba de tiempo”, manifiesta el investigador.  

También hay que tener en cuenta que los casos suceden en el horario nocturno, teniendo en cuenta que es el momento en que la pareja se encuentra en la casa y conviven. 

Sin estratos

Al ampliar las cifras, el Observatorio de Seguridad Ciudadana indica que la vía pública se perpetúa como el lugar de mayor ocurrencia y los barrios El Bosque, Rebolo y 7 de Abril las zonas en donde más sucedió el hecho delictivo. 

Ante estas cifras, la coordinadora de la Maestría en estudios de Género y Violencia Intrafamiliar de la Universidad del Atlántico, Ligia Cantillo, explicó que la violencia de género es un delito que no conoce de estratos y que se presenta en todas las esferas de la sociedad. 

Explica que  las localidades suroriente, suroccidente y metropolitana se configuran como las de mayor incidencia, teniendo en cuenta que es mayor el porcentaje de habitantes que viven en estas zonas.

Asimismo, sostiene que las personas de los estratos 1, 2 y 3 “tienen menos vergüenza y menos prejuicios” para plantear el tema de la violencia intrafamiliar. “Esto no tiene distingos de clases, de etnias, de géneros, ni de  religiones pues hay casos de denuncias  a Congresistas y hombres de estratos altos y reconocidos”, sostiene la experta. 

Problema estructural

La experta indica que hay una “cultura patriarcal” que determina una relación de dominación de los hombres sobre las mujeres. En dicha relación —explica— los hombres se creen dueños y poseedores de la vida de sus compañeras sentimentales. 

“En ese marco del imaginario que existe los hombres creen que pueden abusar y usar el cuerpo de las mujeres a su antojo. La percepción es que tú eres mía y nadie más tiene derecho sobre ti”, señala Cantillo quien indica que en la medida en que estos pensamientos estén presentes en las familias, serán mayores las relaciones de violencia. 

El Instituto de Medicina Legal advierte que como en los años anteriores, la intolerancia sigue siendo el factor desencadenante de violencia contra la pareja, con 21.942 casos en todo el país, representando el 47,79% del total.

Seguidamente están los celos, la desconfianza y la infidelidad con 16.419 casos y en tercer lugar se encuentra la drogadicción con 6.162 casos a nivel nacional. 

“Me metí debajo de la cama para que no me siguiera pegando”: relato de una víctima

Aunque eso ya pasó hace un año y dos meses, todavía lo tengo fresco en mi memoria. Recuerdo que semanas atrás ya habíamos tenido una discusión bastante fuerte porque no había pagado la factura del gas y llegaron a cortarlo. Yo lo insulté y él me empujó y me golpeé la cabeza, me fui para donde mi mamá una semana y después volví con él como si nada hubiera pasado.

Pero el día de los golpes fue un 15 de julio, un día antes del día de la Virgen del Carmen. En la mañana él se levantó y lo primero que me dijo fue que hoy iba a tomar con los “pelaos” en ‘La Terraza’, un estadero del barrio. Me recalcó que no le jodiera la vida. Como yo sabía que le habían pagado hace dos días, lo único que le dije fue que no se gastara la plata del arriendo del apartamentico en el que vivíamos.

Yo no lo volví a ver más, ya eran las 8 de la noche y yo mandé al ‘pelaíto’ de al lado para que se asomara al estadero para ver si él estaba ahí y efectivamente estaba jugando dominó con una ‘light’ al lado.  Yo me puse a ver televisión y recordé como a la 1 de la mañana y él seguía tomando. Ahí me empecé a preocupar porque pensé que mínimo ya se había gastado más de cien mil pesos. Lo llamé al celular varias veces y no me contestó, entonces decidí salir, me puse un ‘short’ y salí con rabia dispuesta a traerlo a la casa así sea arrastrándolo. 

Cuando llegué ya había alrededor de él, y de sus amigos, dos canastas de cervezas y dos botellas de ‘Medellín’, estaban tomando como si el mundo se acabara al día siguiente. Me acerqué y lo toqué por la espalda. 

—Oye sin vergüenza, a qué horas piensas llegar a la casa, o es que quieres gastarte toda la plata de la quincena— le grité delante de los amigos.

Después le dije que si quería seguir tomando, que lo hiciera pero que me entregara la plata del arriendo.

—No te voy a entregar nada y puedes pararte de cabeza, vete para la casa que allá hablamos— fue lo que me contestó. Uno de los que estaba con él, en tono de burla, le dijo que me hiciera caso y que se fuera a recoger. 

Entonces él se sintió avergonzado, se llenó de ira y con rabia me tiró una ficha de dominó en la cara, recuerdo tanto que era el doble cuatro. 

—Te dije que te largues “perra h...”, deja que llegue a la casa y verás— me dijo gritándome. Ninguno de los amigos dijo nada. Me fui asustada y me encerré con seguro en el cuarto.  Como a los diez minutos me asomé por la ventana y la camisilla blanca que tenía la traía enrollada en la mano izquierda. 

Pateó la puerta, la tumbó y me metió dos puños, uno en la cara y otro en el brazo izquierdo, él estaba bastante tomado y como pude me metí debajo de la cama y de ahí no salí hasta las cinco de la mañana.  Al día siguiente se fue temprano, recogí mis cosas y me fui para donde mi mamá que vivía a tres cuadras, yo  tenía un pómulo hinchado y lo denuncié, pero al mes cometí el error de perdonarlo y retirar la demanda, hasta que definitivamente un día, luego de que intentara pegarme otra vez, me fui definitivamente y ya no lo he vuelto a ver desde entonces.

Violencia intrafamiliar vs violencia de género. ¿cuáles son las diferencias?

De acuerdo con Aura Aguilar Caro, investigadora de la Universidad Simón Bolívar, la violencia intrafamiliar son interacciones conflictivas que ocurren en el seno de una familia e involucran a los miembros de forma general.

Mientras que la violencia de género sucede por las diferenciaciones que hay por alguno de los miembros del hogar o de la sociedad, entre otras cosas, por tener una identidad distinta a la que le corresponde biológicamente. 

Señala que en la actualidad las mujeres también están incidiendo en la violencia contra los hombres. “Es por esto que las reivindicaciones de  género, así como las de animalistas o ambientalistas se unen hoy a lo que se denomina reconocimiento y se apartan de las luchas de clases para buscar tener un valor humanístico dentro de la sociedad, considerando que la diferencia crea identidad y la identidad busca reconocimiento”, precisa la experta. 

Por otro lado, para la experta Ligia Cantillo una de las causas de violencia intrafamiliar es la violencia de género.  “La violencia de género es la que se establece por la condición de ser hombre o mujer. En esta cultura patriarcal los hombres agreden a las mujeres por su sexualidad. Es decir, por mi condición de mujer soy violentada”, detalla Cantillo.

Específica que la violencia de género se establece por la condición de hombre o de mujer, en cualquier espacio de la vida cotidiana, como el trabajo o en la calle.

El contundente, el más usado

De acuerdo con el Instituto de Medicina Legal, el mayor mecanismo causal de lesión en la violencia de pareja durante 2018 fue el objeto contundente, con el 61,71% de representación. El objeto contundente es el que puede producir un daño físico considerable por la fuerza o la energía con que se maneja, por ejemplo un bate, una superficie dura, un palo, una piedra, un martillo, entre otras.

Las heridas causadas por objetos contundentes se les dan el nombre de heridas contusas.

Medicina Legal también señala que existen otros objetos como el abrasivo, el cortante, el corto punzante, el térmico, los generadores de asfixia, el proyectil de arma de fuego, entre otros. 

El Instituto deja claro que en todo el país se registraron 6.612 casos por determinar elemento o mecanismo

Asimismo, Medicina Legal detalló que en relación con el diagnóstico topográfico, el politraumatismo presenta la mayor frecuencia con el 66,43 % de los casos, le sigue el trauma facial (12,94 %) y el trauma de miembros (11,38 %).

Con información de: Eduardo Patiño.

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