¿Qué Pasa?

‘La Familia’ protegía su venta de ‘marimba’ con rituales de santería

Cinco personas fueron capturadas en Rebolo.

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En una de las casas considerada guarida de la banda delincuencial ‘La Familia’, la Policía encontró un altar con ángeles y arcángeles, una biblia abierta y muchas velas. Otro con la figura de La India Tibisay y uno más con la de José Gregorio Hernández, el venerado beato venezolano. Pero también encontraron 20 cigarrillos de marihuana, una de las evidencias que se suman a la investigación contra cinco personas señaladas del tráfico de drogas.

Fueron investigadores de la Unidad de Intervención Policial (Unipol) quienes les hicieron un complejo trabajo de inteligencia a tres viviendas, donde se presumía que vendían estupefacientes. Los funcionarios recopilaron la información necesaria y las evidencias para que les dieran órdenes de allanar los inmuebles, uno de ellos localizado en uno de los ‘bolsillos’ del barrio Rebolo, suroriente de Barranquilla, donde hallaron los altares.

Los policías identificaron plenamente a los presuntos expendedores de droga y develaron que todos son parientes, por eso la banda fue denominada ‘La Familia’. Según los datos recopilados por los encargados, la organización delictiva movía semanalmente unos seis millones de pesos producto de la venta de drogas.

Como resultado de los allanamientos, la Policía

reportó las capturas de cinco personas y la incautación de 20 cigarrillos de marihuana. Sin embargo, la institución destacó que los investigadores conocieron que, al parecer, los miembros de la banda trataban de proteger su negocio con rituales de santería.

Los capturados

Este medio conoció que las personas detenidas como sospechosas de los delitos de concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y destinación ilícita de mueble o inmueble fueron identificadas como Wilber Antonio Pérez Acosta, quien según la investigación, al parecer direccionaba y ordenaba la venta de droga; Carmen Maxcinta Amaya Acosta, Rosalba María Acosta de Meléndez y Carmen María Acosta Conrado, quienes serían las encargadas de la comercialización de los narcóticos.

Por último, Estanislao Acosta Conrado, alias El Manco, a quien la Policía señaló de ser el presunto ‘campanero’. Es decir, de estar atento a que no hubiera presencia policiaca cuando la organización hacía sus transacciones delictivas o cuando los clientes llegaban a comprar la droga.

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